Árboles con alma


Mi abuelo, ilustre abogado y popular poeta costumbrista altoaragonés, publicó en 1935 una poesía en homenaje a los árboles dedicada a los niños. Se trataba de un poema sencillo, pedagógico, amable: a continuación transcribo la primera estrofa:

"La cuna en que nuestra madre / nos mece en la edad primera, / la lumbre de los hogares / de las risueñas aldeas, / el techo que nos cobija, / los muebles que nos rodean, / las flores que nos perfuman, / los frutos que nos sustentan, / los libros en que estudiamos / y el arca en que nos entierran; / son producto de los árboles / que véis crecer por doquiera" ...

Pues bien, el objeto de este blog es unirme a ese homenaje y dar a conocer los árboles ya que no con versos míos, con fotografías mías... Y con poemas acerca de los árboles de autores consagrados. Por cierto, el resto de la poesía de mi abuelo podéis leerlo en la entrada "Los árboles" de este blog.

sábado, 29 de enero de 2011

Almez. Lledoner. Litonero. (Celtis australis)

El almez, lledoner en catalán y "litonero" en el aragonés del alto Aragón, es un árbol de la familia de las ulmáceas. Árbol de hoja caduca, que mide entre 12 y 15 metros de altura, si bien puede llegar a los 20 en su mayor desarrollo. Su hábitat natural es el Mediterráneo,

No se asocia con otros árboles de su especie formando bosques. Es muy típico verlo al borde de nuestros caminos rurales, con una estampa similar a la siguiente:



Hay que reconocer, no obstante, que lo que en esta fotografía parece un camino es en realidad la famosa "carretera de les aigües" de Collserola..., aunque, bien mirado, no deja de ser un  camino. 



Pero veamos ahora el más grande de los "litoneros" de estos contornos: el de "Palau-Solitar i Plegamans" del que nos informa un vecino de ese pueblo de original nombre:



Impresionante almez, desde luego. También es notable el almez de la calle de Manuel Girona, en Barcelona: tiene más de 100 años de vida, según cataloga el Ayuntamiento. 






Se trata de un ejemplar muy próximo a los inmuebles que le hacen desmerecer un poco. 




Ahora bien: ¡que agradable tomar un aperitivo a su sombra... en ese bar estrategica-mente situado!


A la izquierda, vemos el tronco del primer árbol fotografiado. Está situado en Barcelona, en la parte alta de Sant Gervasi.


Se trata de unos troncos rectos, lisos, de color gris, que se dividen en varias ramas, rectas tanbién y ascendentes. 


La copa resulta redondeada y frondosa. 


Las hojas, lanceoladas u ovaladas, de color verde oscuro en el haz y verde claro en el envés, miden entre 5 y 12 centímetros. Sus bordes son dentados. 








Los frutos, en drupa de forma esférica, miden en torno a un centímetro.  Al principio son verdes, pasan luego a amarillos y, por último, acabado el proceso de maduración a negros..., como vemos a continuación...


Esos frutos, una vez 
maduros,
son comestibles. Los chicos, en el Alto Aragón al menos, los recogían a finales de septiembre, al término del veraneo escolar, para llevárselos en pequeños "saquetes" a su ciudad de origen para seguir comiéndo durante unas semanas los sabrosos "litones".

Y, tras esa historia de los "litones" no me resisto a transcribir una anecdota al respecto narrada en verso por mi abuelo. Aquí la tenéis:

"En una tarde de Otoño,
se dirigieron al campo,
con ánimo de coger
litones, unos muchachos.

Al llegar a la arboleda,
todos se desparramaron
a mirar bajo las ramas
los litones codiciados.

Y, el más pequeño de todos,
al ver debajo de un árbol,
a cuya sombra durmieron
los corderos de un rebaño,
esas bolitas, iguales
a litones en tamaño,
que los corderos expelen
cuando levantan el rabo;
después de comer algunas
con el mayor entusiasmo,
«no miréis más, compañeros,
-gritó a los otros muchachos-;
¡venid aquí, que hay litones
doble gordos y sin casco!»


Según creo el almez es el segundo árbol de Barcelona en número de ejemplares. Aquí tenemos otro, también catalogado por el Ayuntamiento, por su antigüedad. Está en el cruce de Caspe y Girona. Son copas densas que generan magnífica sombra.


Vemos de nuevo el gran "Celtis australis" de Palau-Solitar y Plegamans. Ahora en un día soleado, con cielo azul y blancas nubes:







Y éste es el tronco de ese magnífico lledoner.







Acabamos con el tronco y las ramas principales de otro gran litonero, situado en Can Figueras, cerca de Premiá en el maresme


Pero..., si os interesa, podéis ver aún algunos almeces de particular interés que hemos incorporado en una ampliación de esta entrada a la que podéis acceder 



14 comentarios:

  1. Hermosa poesía, ¿Quien era tu abuelo?.
    Saludos desde Huesca

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    1. Amigo oscense:
      Mi abuelo era Cristino Gasós, ilustre oscense. El Instituto de Estudios Altoaragoneses de la Diputación de Huesca ha reeditado, su libro "Líneas Cortas" de 1935. Se trata de una edición crítica preparada por Fidel Sebastián Mediavilla con la colaboración de la familia Gasós. Se llama "Líneas cortas y otros poemas". Es un libro simpatiquísimo, sobre todo para los oscenses: es un testimonio de la vida en la capital y provincia en el primer tercio del siglo XX...: ¡es posible que salga citado tu bisabuelo!
      Un cordial saludo y mis mejores deseos para 2013.

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  2. en Palau de Plegamans esta el mas grande. en la Plaça del Lledoner.

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  3. En Badia del Vallès tenemos uno muy hermoso justo en la entrada de la biblioteca municipal

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  4. Yo cogía litones o llorona en mi pueblo de pequeña y ahora también en mi pueblo, Graus(Huesca)

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  5. Mi padre de niño junto con sus amigos, cogían estas "almecinas" y además de comerlas se las lanzaban con un canuto de caña a modo de cerbatana así como las ponían entre la tapadera y el filo de los asientos de madera abatibles, y al sentarse se cascaban con un fuerte chasquido, siendo origen de gran risa y enfado del maestro.

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  6. Yo de pequeño, a parte de comerme los alitones, usaba sus ramas para hacer arcos, por la elasticidad y resistencia de estas. Además mi abuelo ya me hacia bastones, doblando las ramas en verde, atándolas y una vez seca, quedaba con la curva del mango típica de un bastón.
    Soy de Belver de Cinca.

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    1. Soy de Estada (Huesca). Con el canuto correspondiente nos servían para nuestras particulares "guerras" entre niños.

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    2. !Que recuerdos más amables tienes¡ Yo también. Cogíamos los litones en Ariestolas, entre Monzón y Fonz.
      Un cordial saludo a los de la Ribera del Cinca

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    3. Y también un cordial saludo a los de Estada (y Estadilla donde tengo amigos y familiares)

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  7. Mame han comentado que con las hojas se hace una infusión que sirve para bajar el colesterol. Pero yo vivo en La Rioja. ¿Conoce alguien algún ejemplar por estos lares.

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  8. Pasé los veranos de mi infancia en Pozán de Vero, cerca de Barbastro, comía litones hasta que me dolía la barriga, buenos recuerdos bajo los Litoneros.
    Detrás de casa, en Terrassa, hay un enorme ejemplar, posiblemente de más de 100 años, en La Font del Apotecari, tengo algunas fotos que puedo enviar, si a alguien le interesa.

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  9. Ahora mismo estamos comentando con un compañero,como de pequeños,cogiamos las bicis en manada,y nos dirigiamos a por ''lledons'' (soy catalàn,de Llançà,extremo norte de la Costa Brava). El pueblo esta rodeado (estaba,para ser mas exactos) de grupos de ''lledoners''.
    Y con las sacas llenas,nos ibamos a la pajareria a comprar el canuto que se pone en las jaulas de los pajaros para que se posen. Eso es lo que usabamos a modo de cerbatana. La historia era que debiamos ir con camisetas blancas...con el consiguiente enfado de nuestras madres al llegar a casa.
    Sigo yendo cada otoño a coger lledons.
    Ya no hago guerras,pero sigo disfrutando comiendolos

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  10. Ahora mismo estamos comentando con un compañero,como de pequeños,cogiamos las bicis en manada,y nos dirigiamos a por ''lledons'' (soy catalàn,de Llançà,extremo norte de la Costa Brava). El pueblo esta rodeado (estaba,para ser mas exactos) de grupos de ''lledoners''.
    Y con las sacas llenas,nos ibamos a la pajareria a comprar el canuto que se pone en las jaulas de los pajaros para que se posen. Eso es lo que usabamos a modo de cerbatana. La historia era que debiamos ir con camisetas blancas...con el consiguiente enfado de nuestras madres al llegar a casa.
    Sigo yendo cada otoño a coger lledons.
    Ya no hago guerras,pero sigo disfrutando comiendolos

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