Árboles con alma


Mi abuelo, ilustre abogado y popular poeta costumbrista altoaragonés, publicó en 1935 una poesía en homenaje a los árboles dedicada a los niños. Se trataba de un poema sencillo, pedagógico, amable: a continuación transcribo la primera estrofa:

"La cuna en que nuestra madre / nos mece en la edad primera, / la lumbre de los hogares / de las risueñas aldeas, / el techo que nos cobija, / los muebles que nos rodean, / las flores que nos perfuman, / los frutos que nos sustentan, / los libros en que estudiamos / y el arca en que nos entierran; / son producto de los árboles / que véis crecer por doquiera" ...

Pues bien, el objeto de este blog es unirme a ese homenaje y dar a conocer los árboles ya que no con versos míos, con fotografías mías... Y con poemas acerca de los árboles de autores consagrados. Por cierto, el resto de la poesía de mi abuelo podéis leerlo en la entrada "Los árboles" de este blog.

domingo, 27 de julio de 2014

Pino rodeno. Pino marítimo. Pinastre. (Pinus pinaster)


El pino "rodeno", pino "marítimo", "pinastre", en catalán, etc. es el más abundante de nuestros pinos. En algunos lugares se le denomina pino negral, pero no debe confundirse con el "pinus nigra", que es el generalmente denominado "negral".

El precioso ejemplar de la derecha está situado en Adri, cerca de Girona. Al estar aislado conserva bien bastantes de sus ramas bajas, endebles, de ordinario caídas... 

Tienen una estructura que recuerda los candelabros: sus ramas aparecen en el tronco agrupadas en "verticilos", es decir, como en pisos. Cada piso corresponde a un periodo de crecimiento. 

Es una especie que forma grandes bosques en los países que rodean el mediterráneo, especialmente al norte..., también en Marruecos:


                               En efecto, vemos cómo solo se conservan, por ejemplo en este ejemplar, las ramas altas. A veces sorprende la despro- porción entre los gruesos troncos y las mínimas copas.




Así lo comprobamos también en estos otros ejemplares de un claro del bosquecillo.









Los troncos disponen de una gruesa corteza, profundamente agrietada, sobre todo en la base; es de un color rojizo, muy oscuro: casi negro. Aquí tenemos un precioso tronco que se bifurca desde su origen:


Además de su excelente adaptación a nuestro clima y suelos, ha sido muy replantado: he aquí una pequeña replantación en Canet d'Adri:


Los ejemplares jóvenes, como esos, tienen porte piramidal.

Sus hojas, sus "acículas", son largas, aparecen por parejas sustentadas en una mínima vaina. Miden entre 10 y 20 centímetros. 


Son de color verde oscuro, rígidas y punzantes. Miden entre 1 y 2 milímetros de anchura.



Vemos ahora, ampliadas, un par de yemas ya recogidas en la foto anterior. Son las responsables del futuro crecimiento de las ramillas. Son yemas fusiformes.                                                                                                                                                                    Y, abajo, las inflorescencias masculinas, con la estructura y forma clásicas de las "pináceas": conjuntos de pequeños sacos de color amarillo u ocre llenos de polen..., bastante feos.


Las piñas, verdes al inicio, pasan al color pardo-rojizo al ir madurando. Son muy largas: de 10 a 20 centímetros y de 4 a 6 de anchura. 


Permanecen en el árbol largo tiempo pues tardan unos 24 meses en madurar y, una vez abiertas y liberados sus piñones se mantienen en el árbol años...

Vemos más de cerca otra piña, sobre una rama caída: están como sentadas sobre la rama...


Sus escamas tienen un escudete punzante. 

Cada una de ellas aloja un par de piñones largamente alados que el viento dispersa



                                                                                                                                          Aquí una piña caída a medio madurar, aunque ya algo deteriorada por el paso del tiempo

Vemos ahora otra de las pequeñas replantaciones de en torno a Canet d'Adri:


Y, por último, una nueva visión del primero de nuestros "pinastres". Son árboles altos; de hasta 30 metros, y más. Son longevos: viven entre 200 y 300 años.


El joven poeta canario Carlos Javier Morales se refiere en su poema "VERANO EN Co.MEATH" a unos pinos irlandeses. Seguro que no eran pinos rodenos pero la incluyo a continuación, atendiendo a su belleza... Verdaderamente es una poesía casi mística apoyada en los pinos... 

Cada día los pinos de este prado
tienen más sed de altura.
¿Quién los mantendrá firmes
en medio de la lluvia y de los vientos
que, incluso en el verano,
ponen a prueba todo su equilibrio?

Cada día los pinos de este prado
parecen aún más firmes que mi fe.
Ellos también esperan
ser elevados pronto hasta el prado más alto
de la casa del Padre.



1 comentario:

  1. Encontré cosas muy cálidas en este sitio que acabo de descubrir. Gracias!

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