Árboles con alma


Mi abuelo, ilustre abogado y popular poeta costumbrista altoaragonés, publicó en 1935 una poesía en homenaje a los árboles dedicada a los niños. Se trataba de un poema sencillo, pedagógico, amable: a continuación transcribo la primera estrofa:

"La cuna en que nuestra madre / nos mece en la edad primera, / la lumbre de los hogares / de las risueñas aldeas, / el techo que nos cobija, / los muebles que nos rodean, / las flores que nos perfuman, / los frutos que nos sustentan, / los libros en que estudiamos / y el arca en que nos entierran; / son producto de los árboles / que véis crecer por doquiera" ...

Pues bien, el objeto de este blog es unirme a ese homenaje y dar a conocer los árboles ya que no con versos míos, con fotografías mías... Y con poemas acerca de los árboles de autores consagrados. Por cierto, el resto de la poesía de mi abuelo podéis leerlo en la entrada "Los árboles" de este blog.

sábado, 7 de julio de 2012

Palmera datilífera. Datiler. (Phoenix dactylifera)

La palmera -o palma- datilera, "datiler" en catalán, es la palmera más frecuente en nuestra geografía. Es una palmera esbelta, muy alta -de hasta 30 metros- y con un tronco -un "estípite"- de poco diámetro. Ésta se encuentra en la Plaza Real de Barcelona..., en un ámbito muy turístico.


También está en un lugar privilegiado ésta otra palmera: en la Casa del Arcediano, casa del "Ardiaca", en su sugestivo patio renacentista, en pleno Barrio Gótico de Barcelona.


Es una palmera longeva: de 1873, nada menos. Llegan a vivir 250 ó 300 años estas palmeras. Vemos ahora cómo ésta necesita un cierto apoyo externo ...



Es una especie procedente del Irán... pero importada ya a España por los cartagineses, según parece. Se utiliza como planta ornamental en las calles de nuestras ciudades costeras: vemos aquí varias en la calle de Balmes.


La otra especie de palmera muy introducida en nuestro país es la "canaria", menos alta, con más hojas y con un tronco más ancho. Aquí en el parque de Joan  Miró podemos comparar ambas palmeras: a la izquierda, la "canaria", a la derecha, la "datilera".


En ese parque de Joan Miró hay un bonito conjunto de "datileras", que vemos. Nada comparable, evidentemente, al "Palmeral" de Elche, donde hay más de medio millón de palmeras, probablemente la mayor plantación del mundo. Pero aquí están estas pocas:


Vemos más de cerca algunas de las más exteriores de ese grupo:









El esbelto y estrecho tronco de esas palmeras está recubierto por los restos de las viejas hojas caídas. Este es el tronco de la palmera del patio del "Ardiaca".






Estas palmeras han sufrido durante los últimos años el tremendo ataque del "picudo rojo". Plaga que ha asolado todas nuestras costas mediterráneas. En concreto, en la Diagonal de Barcelona ha habido una auténtica masacre de palmeras. El Ayuntamiento ha sustituido las afectadas por washingtonias, palmas resistentes a ese insecto.


Las hojas son "pinnadas", es decir, compuestas de muchas hojuelas que recuerdan las barbas de una pluma...


Son unas pocas hojas: mucho menores en número que las de la "canaria". De color "glauco" ó verde-azulado, no verde oscuro como las de la "canaria"

Las flores se ubican en inflorescencias situadas en una especie de "espadas" que surgen de entre las hojas.

Hay palmeras femeninas, con flores de color amarillo, y palmeras masculinas, con flores más pequeñas y de color crema. Esas flores femeninas son las responsables de esas originales manchas amarillas que abundan en nuestras palmeras.






Vemos ahora varios grupos de flores, quizás ya de incipientes frutos, más de cerca...

Y más de cerca todavía.
















Por último fotografiamos una de las "datileras" de la Diagonal de Barcelona que ha sobrevivido al "picudo rojo"











Teodor Llorente, el ilustre poeta de la Renaixença Valenciana se refiere a las palmeras en su bello poema "Vora el barranc dels Algadins" en que rememora recuerdos de su infancia. Dice en dos de sus estrofas:

Vora el barranc dels Algadins,
s’alcen al cel quatre palmeres;
el vent, batent ales lleugeres,
mou son plomall i els seus troncs fins.

En ells, milers de teuladins
fan un soroll que el cor encisa.
Qui oir pogués sa xiscladissa,
vora el barranc dels Algadins!

Clicando aqui podéis ver el resto de la poesía y la traducción, libre, al castellano

1 comentario:

  1. Hola, mis abuelos tienen una casa en un pueblo de zona costera con varias palmeras que han ido creciendo bastante con el tiempo. Yo ya les he dicho que cuanto más se dejen crecer sin meter mano luego será más difícil ejecutar una poda en altura Pero hay que reconocer que las palmeras con gran porte son una preciosidad.
    Saludos

    ResponderEliminar