Árboles con alma


Mi abuelo, ilustre abogado y popular poeta costumbrista altoaragonés, publicó en 1935 una poesía en homenaje a los árboles dedicada a los niños. Se trataba de un poema sencillo, pedagógico, amable: a continuación transcribo la primera estrofa:

"La cuna en que nuestra madre / nos mece en la edad primera, / la lumbre de los hogares / de las risueñas aldeas, / el techo que nos cobija, / los muebles que nos rodean, / las flores que nos perfuman, / los frutos que nos sustentan, / los libros en que estudiamos / y el arca en que nos entierran; / son producto de los árboles / que véis crecer por doquiera" ...

Pues bien, el objeto de este blog es unirme a ese homenaje y dar a conocer los árboles ya que no con versos míos, con fotografías mías... Y con poemas acerca de los árboles de autores consagrados. Por cierto, el resto de la poesía de mi abuelo podéis leerlo en la entrada "Los árboles" de este blog.

lunes, 31 de agosto de 2015

Morera negra. (Morus nigra)


La morera negra, muy similar a la "alba", a la blanca, es un árbol caducifolio nativo del sudoeste de Asia que, como la blanca, fue importada a Inglaterra y Europa en el siglo XVII, sobre todo porque sus hojas son prácticamente el único alimento de los gusanos de seda, gusanos de cuyos capullos se extrae la seda.   


Son árboles que crecen deprisa al principio. Ese crecimiento luego se detiene y no alcanza más que a unos 12 ó 15 metros. Su copa, muy amplia, es densa pues sus hojas son muy abundantes y muy grandes. 




En verano las moreras dan lugar a magníficas sombras y por ello se utilizan bastante en parques, jardines y calles... 




Estas moreras que vemos están plantadas en un pequeño paseo situado en el barrio de la Guineueta, en Barcelona.




La verdad es que esos paseos de moreras negras tienen un grave problema: sus frutos, las moras, son grandes y al caer manchan notablemente la calle..., con manchas moradas o negras de difícil eliminación. 


Son árboles robustos, de tronco corto y generosa ramificación. Ramas gruesas, largas, ascendentes y divergentes que dan lugar a esas copas amplías a las que nos hemos referido. Muchas veces, copas redondeadas.



La corteza  es muy estriada. De color pardo-grisáceo




La madera de estos troncos es de buena calidad. De color blanco-amarillento 




Muy utilizada en tonelería y ebanisteria. También para elaborar mangos de herramientas 


Las hojas son grandes, de hasta 15 ó más centímetros de longitud y 10 ó 12 de anchura. 




Con forma de corazón, si bien pueden adoptar formas distintas, incluso con lóbulos.


Son alternas, simples, con borde ligeramente aserrado




Son hojas ásperas y pelosas por su haz; y oscuras, no lustrosas.



El envés, como podemos ver en la foto de la izquierda, es más claro y luminoso...




Los frutos son "multiples", arracimados. Miden de 3 a 4 centímetros. Pasan del color rojo al púrpura oscuro o negro en la madurez; y del sabor ácido a un agradable sabor dulce. Estas moras se utilizan profusamente en pastelería.

En esta foto podemos apreciar también el color pardo anaranjado de las ramas superiores...:


Otro conjunto de árboles de la misma urbanización: en efecto, su sombra es excelente...


Son árboles muy longevos: pueden vivir cientos de años. 

Este ejemplar es algo más grande, quizás por estar "exento" en medio de la Vía Favencia... De hecho, hay ahí dos ejemplares de morera; además, delante, a la derecha, vemos un pequeño magnolio


Acabamos viendo otra morera negra, grande, de la misma urbanización. Está escoltada, acompañada, por dos nísperos; uno, justo delante y otro, aquí a la derecha





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