Árboles con alma


Mi abuelo, ilustre abogado y popular poeta costumbrista altoaragonés, publicó en 1935 una poesía en homenaje a los árboles dedicada a los niños. Se trataba de un poema sencillo, pedagógico, amable: a continuación transcribo la primera estrofa:

"La cuna en que nuestra madre / nos mece en la edad primera, / la lumbre de los hogares / de las risueñas aldeas, / el techo que nos cobija, / los muebles que nos rodean, / las flores que nos perfuman, / los frutos que nos sustentan, / los libros en que estudiamos / y el arca en que nos entierran; / son producto de los árboles / que véis crecer por doquiera" ...

Pues bien, el objeto de este blog es unirme a ese homenaje y dar a conocer los árboles ya que no con versos míos, con fotografías mías... Y con poemas acerca de los árboles de autores consagrados. Por cierto, el resto de la poesía de mi abuelo podéis leerlo en la entrada "Los árboles" de este blog.

domingo, 3 de mayo de 2015

Tamarisco. Tamariu. (Tamarix gallica)

El tamarisco, tarai, ó tamariz, en castellano y tamariu, farga, ó gatell, etc..., en catalán, es un árbol caducifolio, mediterráneo, que resiste incluso ambientes muy desérticos y salinos. Estas son sus espectaculares inflorescencias, formadas por multitud de pequeñas flores blancas o rosáceas...:


El género "tamarix" incluye más de 60 especies; en nuestro ambiente las más comunes son la "africana", como la que vemos ahora, situada en el antiguo Jardín Botánico de Barcelona, en Montjuich y la "gállica" que luego veremos. 


Son árboles amigos de la sal. Sus raíces, muy largas, la absorben del subsuelo y la acumulan en su follaje; de allí pasa al suelo, creandose un ambiente insano para otras especies que no pueden competir con los tamarix

Este es un conjunto de tamariscos de la especie "ánglica", similar a la "gállica". Lo plantó el Ayuntamiento de Barcelona en una de las calles más altas de Nou Barris. Son árboles que, cuidados, se adaptan bien a los ámbitos urbanos...



                    Vemos brotes florales de uno de esos árboles.                                                                  En algunas subespecies los brotes florales son abundan-tísimos y generan un aspecto plumoso o difuso en los árboles en primavera; así lo vemos en este Tamarix "gállica" del parque Pegaso:


En efecto, si ampliáis esta foto, tomada de ese árbol, veréis que se trata de numerosísimos brotes blancos...:


Éste es el notable tronco del "africano" de Montjuich. Son troncos tortuosos, ramificados casi desde la base; de corteza agrietada, de color entre pardo y ceniza oscura: 



                                                                                                                                                                                                     Y éste es el tronco del "gállica" que hemos visto en el parque "Pegaso.                                                                                                                                                                                                                                                  Son muy características las ramas de estos árboles: son muy largas, flexibles, difíciles de cortar y de aspecto ligero. Estas son las ramas del ejemplar de Montjuich:


Las hojas son muy pequeñas, escuamifomes: se solapan unas con otras hasta cubrir toda la superficie de las ramillas que las sustentan; se parecen en este aspecto a las hojas de los cuprésidos (de los cipreses). Miden entre 1 y 3 milímetros; son alternas, enteras...:


Vemos de nuevo las flores de uno de los "ánglica" fotografiados:


Y una ampliación: vemos que se trata de mínimas florecillas, agrupadas en inflorescencias de unos 5 milímetros de ancho y 4 ó 5 centímetros de longitud...


Los frutos son pequeñas capsulitas ovales que se abren dejando salir multitud de semillas que disponen de un penacho plumoso gracias al cual se diseminan hasta notables distancias. Aquí vemos una de esos brotes florales, ya fructificados y abiertos... Se trata de una foto otoñal.












Y vemos, de nuevo, la foto de uno de los árboles de Nou Barris




Son éstos, unos árboles con una gran historia. En la Biblia, en el Génesis, se cuenta como Abraham -hará unos 4.000 años- plantó uno de ellos en Berseba, tras excavar un pozo, que quedó así "señalizado". 

Según una antigua tradición, el "maná" con el que Dios alimentó a los Hebreos en su marcha por el desierto, era producido por una variedad de tamariscos afectados por la picadura de una cochinilla del género "Coccus". En fin, sea cierta o no esa tradición, es evidente la antigüedad de nuestro conocimiento sobre los "Tamarix"...

Acabamos con otro tamarisco, cuyas flores tienen el más característico colorido rosa. La peculiaridad de este ejemplar es que está situado en Ribes de Freser, junto al Pirineo catalán:








En estas dos fotografías se aprecia la gran densidad de brotes florales de este árbol.














Y, más de cerca, podemos distinguir la gran cantidad de florecillas que se asientan en los brotes florales: 

3 comentarios:

  1. Magníficas fotos y muy buena toda la información sobre este árbol tan especial, del que no conocía tantos datos.
    Un saludo!

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  2. He estado buscando este árbol, hay varios en mi ciudad (Toluca, México) pero parece que todos son de un grupo de árboles que llegaron en grupo hace años porque todos parecen de la misma edad, sin embargo, no puedo encontrar en la actualidad. No se si obteniendo unas flores se pueda obtener una nueva planta.

    saludos.

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  3. Es interesante que vayais a la cista alta de Girona. En la comarca del Alt Empordà, casi al lado de la población de Llançà hay una preciosa playa que se llama Grifeu con un Tamarisco en la arena, cerca del agua que da a esa playa un cariz muy especial. Este árbol sopieta el sol, la sal, los levantes...y cada año florece. Precioso

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